Continuamos la publicación de una serie de entrevistas, con ocasión de la celebración del 25 aniversario de la fundación de la Sociedad Andaluza de Investigación Bioética.

 

  1. ¿Qué le evoca “25 años de SAIB”?

El decidido esfuerzo de un grupo de profesionales por rehumanizar el mundo de la salud a través de la bioética como instrumento de deliberación sobre los conflictos de valores planteados continuamente por la medicina moderna.

  1. ¿Ha sido la Bioética una moda?

Quiero creer que no. Pero, si ha habido un indudable avance en estos años, queda mucho por hacer y me resulta frustrante pensar en todo lo que se hubiera podido hacer en este tiempo por analogía con lo que ha ocurrido en otros campos de las ciencias.

  1. ¿Qué acogida tuvo la Bioética en aquella época?

Creo que muy limitada. Circunscrita a muy pocos profesionales y con muy poco apoyo institucional. Pero, a su vez, alimentada por un gran interés y vocación de esos profesionales, conscientes de que se inauguraba una nueva dimensión del quehacer en el mundo de la salud.

  1. Asistimos a un progreso dispar en las ciencias, podemos generar ciberorganismos  pero no hemos conseguido generar alimentos para todos. ¿Le falta solidez a la Bioética?

Creo que lo que falta es un verdadero cambio de actitud de los profesionales en cuanto a la consideración cuidadosa de los valores del paciente. Mientras no se consiga que el paciente sea visto en todas sus dimensiones personales, lo demás son intentos o tendencias, pero no convicciones.

  1. Muchos sistemas sanitarios emprenden planes de humanización de la asistencia. ¿Qué aporta la Bioética?

La fundamentación. Lo que podríamos considerar la partitura de dichos planes. Pero, sin el cambio de actitud de los profesionales, con el enfermo como centro, seguiremos creando planes y estructuras poco eficaces.

  1. En ocasiones, parece que para los investigadores, la consulta a Comités Éticos es un asunto menor. ¿Considera que la investigación está guiada prudentemente por la Ética?

Creo que los Comités de Ética de Investigación cumplen una importantísima misión y que es muy de agradecer su existencia, su funcionamiento y la garantía de su trabajo.

  1. ¿Qué le sugiere el futuro desde la Bioética?

Un reto fascinante. Que necesita de mucha gente comprometida para ser garante del profundo respeto de los valores que las personas consideran que articulan sus vidas.

 

Manuel Nicolás Puiggarí es miembro de SAIB desde los años fundacionales.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá de Henares.Especialista en Medicina Interna vía MIR Hospital Reina Sofía de Córdoba. Diplomado de Dirección de Hospitales por EADA Barcelona. Máster en Bioética y Humanización de la Asistencia, Facultad Teología Granada/OHSJD. Médico Internista del Hospital San Juan de Dios de Córdoba y Responsable de la Unidad de Cuidados Paliativos del HSJD de Córdoba.