El progreso científico lo permitía y las razones morales con el FIN de “salvar vidas” determinaron que los Estados Unidos de América lanzara las dos bombas atómicas, hasta ahora, sobre población civil. Hiroshima (6 de agosto de 1945) y Nagasaki (9 de agosto de 1945), ciudades masacradas para que se alcanzara el final de la II Guerra Mundial.