Un estudio colaborativo entre la Organización mundial de la salud y la Alianza mundial de cuidados paliativos muestra que estos van a ser más cada vez necesarios debido al envejecimiento demográfico.
Los cuidados paliativos no solo pretenden aliviar el dolor; también se ocupan de las necesidades físicas, psicosociales y espirituales de los pacientes con enfermedades graves y de los familiares que cuidan de ellos. Por tanto son tributarios de estos cuidados, los pacientes con enfermedades en fase terminal, y también aquellos que tienen enfermedades crónicas, e incluso los cuidados paliativos tiene importancia como prevención. Dado que son una estrategia de cuidado integral, los profesionales de la salud deben adoptarlos en todos los niveles de la atención sanitaria para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familiares. La OMS pide que se les reconozca como derecho de los pacientes.
A continuación el atlas determina la población susceptible de necesitar estos cuidados paliativos: de los 20,4 millones de personas que los necesitan al final de la vida, el 69% tienen 60 o más años; el 25%, entre 15 y 59 años; y el 6%, son menores de 15 años. Casi el 80% de la necesidad mundial está en los países de bajos y medios ingresos, aunque esta asistencia mayoritarimente esta desarrollada en países de ingresos altos. Por tanto la atención paliativa en el mundo es insuficiente. La OMS pide mejorar la formación en cuidados paliativos
Este estudio distingue cuatro niveles de asistencia paliativa en los países en función de desarrollo estructural y de formación.
Entre los obstáculos principales que la OMS ha detectado para el acceso a los cuidados paliativos destacan: la falta de políticas que reconozcan el valor de la medicina paliativa; la falta de recursos para facilitar el acceso a los servicios y a los medicamentos básicos, incluidos los analgésicos; y la falta de formación de profesionales especializados en estos cuidados.