Las personas mayores están soportando una mayor morbi-mortalidad de manera dramática. No sólo por la agresividad de la enfermedad con este colectivo. Las condiciones de vida que determinan las medidas para la contención del contagio, la soledad que «de repente» recae sobre ellos en un aislamiento/confinamiento, la separación aún mayor de sus seres queridos, las necesidades básicas que no son satisfechas, etc. La más dramática, sin duda, el afrontamiento del proceso de muerte y el duelo posterior con estrictas medidas de separación y/o protección cuando no la soledad, lo que causa una gran disrrupcción personal y en los familiares supervivientes.

Desde el inicio de la Pandemia se han realizado llamadas a la dignificación de estas atenciones, esfuerzos por salvaguardar el acompañamiento al moribundo, alertas sobre las secuelas de la «soledad» de los aislamientos.

El XI Informe de la Comisión Asesora de la COVID-19 , de la Organización Médica Colegial de España analiza esta atención a los mayores y reclama que sea equitativo para todas las personas, sin distinguir el lugar donde residan, sino atendiendo a sus necesidades personales y familiares.

Leer más:

https://www.cgcom.es/comision_covid19/informe-11-ca-covid-19-omc-sobre-residencias-de-mayores