El ATLANTES Global Observatory of Palliative Care, desde el año 2022, centro colaborador de la OMS para el seguimiento del desarrollo de los cuidados paliativos tiene por objetivos promover en la sociedad y en la medicina una mentalidad positiva en lo que se refiere a la atención y cuidado de los pacientes con enfermedad avanzada e irreversible.

A través de su labor investigadora y de difusión, traslada a los diversos agentes sociales una visión basada en la dignidad de la persona y en el cuidado profesional. Promueve el acompañamiento y respeto al curso natural de la enfermedad y la atención integral de la persona, incluyendo la dimensión emocional y espiritual.

Fruto de su labor investigadora es el lanzamiento del Atlas de Cuidados Paliativos en Europa 2025, en el Congreso mundial de la European association of Palliative care.
Entre otras conclusiones muestra que:
1. España avanza en número de servicios, pero aún carece de estándares homogéneos. 
Se ha constatado un incremento sustancial en el número de equipos especializados. El país alcanza los 0,96 servicios por cada 100.000 habitantes, situándose en la posición 25 de 53 países europeos, justo en la media continental (aún lejos de los más de 2 servicios de Austria, Suecia, Suiza, Holanda o Noruega). Este crecimiento es un logro significativo y merece ser celebrado.
Sin embargo, este progreso va acompañado de un desafío urgente: la creciente heterogeneidad de los servicios. El Atlas señala que las comunidades autónomas aplican criterios diversos para la inclusión de pacientes, la formación de los profesionales, la composición y dimensión de los equipos o los modelos asistenciales. En España no existen estándares nacionales para definir qué es una unidad de cuidados paliativos hospitalaria, un equipo de atención domiciliaria o un equipo consultor. En este contexto, se vuelve necesario avanzar hacia modelos eficaces de coordinación y armonización que garanticen calidad y equidad, respetando el marco descentralizado del sistema sanitario.
2. La universidad española sigue sin enseñar cuidados paliativos de forma generalizada en 2025.
En palabras del Atlas, los cuidados paliativos son medicina avanzada para el final de la vida y un modelo transformador del sistema sanitario. Sin embargo, en España, esta disciplina sigue estando ausente en la mayoría de los programas formativos. Solo 23 de las 53 facultades de Medicina (43%) incluyen una asignatura de cuidados paliativos. Esta cifra contrasta con países como Reino Unido, Francia o Países Bajos, donde esta enseñanza es obligatoria en todas las facultades. La universidad española sigue siendo, en parte, refractaria a esta innovación necesaria.
3. España aún no ha reconocido la especialidad médica en cuidados paliativos.
El Atlas ofrece un mapa visual de la situación de la especialización médica en Europa que deja a España en evidencia. Mientras que todos los países de Europa Occidental han aprobado procesos oficiales de certificación de especialistas en cuidados paliativos, en España esta vía sigue sin abrirse: no existe la especialidad médica. Esta situación configura un “mapa de la vergüenza” en el que nuestro país aparece como una excepción negativa, pese a contar con una trayectoria profesional y académica consolidada.

4. El acceso a los medicamentos esenciales para aliviar el dolor es generalizado en España.
Habitualmente disponible en la mayoría de los centros de salud, si bien pueden existir algunas limitaciones sobre todo en contextos no hospitalarios y probablemente en áreas más rurales donde distintos factores pueden dificultar un correcto acceso.

5. España no cuenta con una estrategia nacional de cuidados paliativos actualizada y evaluada en los últimos cinco años
En un contexto de creciente necesidad y con una medicina cada vez más preparada para responder a situaciones complejas, es difícil entender que los gobiernos de España no tengan al día un plan nacional. Los responsables políticos no son quienes alivian directamente el sufrimiento, pero sí tienen la obligación de planificar, coordinar y crear las condiciones para que ese alivio sea posible y accesible para todos.
6. Más de 200.000 personas mueren cada año en España con sufrimiento grave relacionado con la salud, incluyendo casi 1000 niños.
Muchos de estos casos podrían aliviarse con acceso adecuado a cuidados paliativos.
7. Cuatro condiciones concentran tres de cada cuatro fallecimientos y son las que más cuidados paliativos requieren.
El cáncer causa casi la mitad de las muertes en España (45%), seguido por la demencia (13%), las enfermedades pulmonares (11%), y cerebrovasculares (9%).
8. Los servicios especializados de cuidados paliativos pediátricos, aunque siguen siendo escasos, han aumentado su presencia.
Han pasado de 10 en 2019, a 53 en la actualidad.
9. España sigue sin aprobar una ley nacional específica de cuidados paliativos.
Pese a contar con legislación consolidada en atención digna en el proceso de muerte, e incluso, una Ley de eutanasia que apela a unos cuidados paliativos universales en el contexto eutanásico, sigue sin haber una Ley de Cuidados paliativos.
La edición 2025 del Atlas de Cuidados Paliativos en Europa representa un salto de calidad respecto a ediciones anteriores.
Ofrece el retrato más completo y preciso hasta la fecha sobre la situación en el continente, y permite entender mejor qué está ocurriendo en cada país. Esta mejora sustancial se debe a una metodología más rigurosa, el uso del nuevo marco conceptual de la OMS, indicadores reconocidos a nivel internacional y la participación de más de 200 expertos específicamente formados para esta tarea. El Atlas está disponible de forma gratuita en el repositorio de la Universidad de Navarra y también en formato impreso bajo demanda.

 

España avanza en servicios de Cuidados Paliativos, pero aún se sitúa lejos de los países europeos con mayores recursos

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