La Organización mundial de la Salud (OMS) sigue avanzando en el Plan de erradicación de esta enfermedad que ya han conseguido varios países. Cfr. Dracunculosis

El Gusano de Guinea es una vieja conocida entre los humanos, ya detectada desde etapas históricas muy iniciales: han sido hallados restos en momias de Egipto.

La dracunculosis está causada por el parásito Dracunculus medinensis, también denominado «gusano de Guinea». Rara vez es mortal, pero su afección dura entre 10 y 14 meses. El contagio ocurre al beber aguas de charcas o estanques donde viven las larvas. Estas mueren en el estómago pero lanzan larvas infectivas a través de intestinos y tejidos, hasta que finalmente un gusano hembra adulto (60-100 cm) forma una úlcera dolorosa en la piel de una extremidad como punto de salida del cuerpo. Como muchos tratan el dolor tan intenso, sumergiendo la zona en agua fría, en ese momento el gusano libera sus larvas hijas y el ciclo se cierra. Generalmente ha afectado a personas de zonas rurales, desfavorecidas y aisladas, donde el agua estancada en superficies abiertas puede ser la única fuente disponible para beber.

Desde los años 80 del pasado siglo, se ha promovido el Plan de erradicación, que al carecer de vacunas o terapias farmacológicas, se ha basado en actuaciones locales por la Atención Primaria (miles de agentes sanitarios de AP) y Salud pública:

  • intensificar la vigilancia para detectar los casos humanos y las infecciones en animales en las 24 horas siguientes a la aparición de gusanos;
  • prevenir las complicaciones, como las infecciones de la herida y la septicemia, tratando las heridas de las que hayan salido gusanos y limpiando y vendando periódicamente las zonas de piel afectadas hasta que el organismo expulse los gusanos por completo;
  • prevenir la contaminación del agua de bebida impidiendo que las personas y los animales infectados (perros y gatos) de los que salgan gusanos caminen por las fuentes de agua;
  • dar acceso a fuentes mejoradas de agua potable, con construcción de pozos protegidos y perforaciones, además de filtros de tela y de tubo para los hogares que carecen de agua potable.;
  • filtrar el agua de las masas de agua abiertas y estancadas antes de beberla;
  • implantar medidas de control de vectores mediante el larvicida temefos; y
  • fomentar la educación en salud y los cambios de comportamiento.

De los 3 millones y medio de personas afectadas, según cálculos de la OMS, en 1981, se ha pasado a 11 casos notificados en 2023:  Chad (9 casos), Malí (1 caso), Sudán del Sur (2 casos), Camerún (1) y República Centroafricana (1). Actualmente, se considera que hay cinco países donde la dracunculosis es endémica (Angola, Chad, Etiopía, Malí y Sudán del Sur), mientras que el Sudán se encuentra en la fase de precertificación de la erradicación.

Como ya es conocido, el presidente James Earl Carter -Jimmy Carter- estaba muy sensibilizado con la Bioética y su aplicación práctica en la consecución del bien común y de la atención a los más vulnerables. Por ello, desde su Fundación, ha ayudado a la OMS en este plan específico y antes de su muerte en 2024, pudo asistir a sus éxitos. Cfr. Editorial | SAIB