¿Puede en la UCI, aparecer la compasión?

Llorar, tener lástima, compadecerse de un enfermo que sufre, constituyen acciones humanas que brotan de un corazón sensible. Es muy humano sentirse así por alguien. Pero una excesiva sentimentalización de la compasión –hipertrofia– podría desembocar en su resultado antagónico: la impiedad.

Desvincular la compasión de la razón práctica produce una confusión ética que la hace errar en su esencia. Conduce a la pérdida de su carácter objetivo, anulando su racionalidad. Y al dejarse comprar -embaucar- por meros sentimientos, estos le hurtan su verdadero significado. Como afirma el protagonista de El quinto en discordia, (Robertson Davies) «la compasión embota la inteligencia más deprisa que el coñac».

El profesor García-Sánchez en su libro, describe la verdadera compasión como uno de los cuadros más conmovedores del amor humano. Lo esencial de la compasión con el enfermo lo definen las acciones dirigidas a paliar eficazmente el dolor en todas sus dimensiones. El tratamiento del dolor debería convertirse en una prioridad profesional y en una exigencia ética de cualquier sanitario que quiera ser compasivo.

“Despertar la compasión. El cuidado ético de los enfermos graves”

Emilio García Sánchez.

Colección: Astrolabio Salud Año: 2017

El profesor García Sánchez presentará su libro en el próximo Congreso CIB-SAIB2018 en Sevilla.

Congreso internacional de bioetica SAIB2018