El Dr. Rosas-Jiménez publica un interesante artículo, que reproducimos con permiso del autor, donde propone el «asombro» como actitud básica y fundamental para el cultivo de la Bioética.

El asombro permite tener la mente abierta a los nuevos conocimientos, a la realidad y por tanto, es el inicio de la sabiduría. Abre nuestro corazón a la comunicación con los demás e impide el individualismo tiránico. En especial, permite la atención a los más débiles y desfavore

Hacia una bioetica del asombro