La Inteligencia Artificial plantea grandes retos dentro de la dinámica intrínseca de progreso y mejoramiento.
Puede condicionar claramente, una segregración entre los pueblos y las naciones más desarrolladas y en vías de desarrollo. Pero singularmente puede contribuir al desarrollo de los pueblos.
Genera grandes beneficios económicos a las empresas que la desarrollan y en los países donde se investiga. Y agranda las diferencias en las condiciones de vida de los pueblos.
El pasado mes de febrero de 2020, con el inicio de una gravísima Pandemia que ha expuesto las carencias y vulnerabilidades de todos los países y sistemas sanitarios, tuvo lugar un singular Acto de Compromiso Mundial entre IBM, Microsoft y el Estado Vaticano a través de la Academia Pontificia para la vida, con una clara llamada al uso ético de la Inteligencia Artificial.
https://www.academyforlife.va/content/pav/en/events/intelligenza-artificiale.html
«Rome Call for AI Ethics» es la llamada a gestionar bien los beneficios de la IA en favor del respeto y el desarrollo de todos, de la adecuada interaccion entre tecnología y humanos, a generar uan confianza en la IA fruto de que sus bases sólidas sean la ética y la responsabilidad de las empresas.
Siguiendo la estela de esta iniciativa, otros organismos como la UNESCO, están estudiando y desarrollando marcos de reflexión y normativos con los mismas premisas: la IA está generando cambios, a veces inadvertidos pero que pueden transformar y desafiar lo que significa ser humano.
https://es.unesco.org/artificial-intelligence/ethics
«Necesitamos políticas y marcos normativos internacionales y nacionales para asegurar que estas tecnologías emergentes beneficien a la humanidad en su conjunto.
Necesitamos una IA centrada en el ser humano. La IA debe ser para el mayor interés de la gente, y no lo contrario»
En abril de 2020, un grupo de expertos de UNESCO comenzó a trabajar en un primer proyecto de Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial.
El Grupo Expertos Ad Hoc de (GEAH) elaboró un primer proyecto revisado de Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial, que se transmitió en septiembre de 2020 a los Estados Miembros. Un comité de expertos gubernamentales lo revisa a lo largo del año 2021 y el informe final será llevado a la Asamblea general de UNESCO para su aprobación a finales de 2021.
https://es.unesco.org/artificial-intelligence/ethics
Nuevamente, la Bioetica se convierte en orientadora de las ciencias al servicio de los seres humanos y conciliadora en conflictos, dentro de contextos de desigualdades sociales generados por los avances tecnológicos no guiados por la ética.