Parecía que la medicina nazi y la de varios países americanos como EE.UU. Perú, Bolivia, etc. eran las últimas, gracias a la denuncia de la Bioética, que habían “programado” esterilizaciones forzosas en poblaciones indígenas y vulnerables.

Recientemente han aparecido nuevos datos en Canadá donde estos programas costeados por el Gobierno se prolongaron hasta finales de los 70.

La profesora de estudios sobre mujeres Karen Stote, en la Wilfrid Laurier University sostiene que “las mujeres no fueron informadas en su propia lengua para poder entender “qué pasaba en la consulta del doctor”…Los médicos del gobierno en muchas áreas promovieron el control de natalidad para disminuir el tamaño de las poblaciones indígenas”

Su investigación, An Act of Genocide: Colonialism and the Sterilization of Aboriginal Women, aporta muchos detalles a muchos otros documentos que denuncian este abuso.

Estos programas gubernamentales en Canadá también se extendieron a personas con trastornos mentales por razones eugenésicas. La historia se repite.

Activistas en la Mesa nacional sobre Desaparición y Asesinato de niñas y mujeres indígenas a principios de 2015.