La mujer, de 28 años, que nació con una cardiopatía congénita ya había sido intervenida quirúrgicamente en dos ocasiones, una de ellas para implantarle una prótesis biológica que hacía las funciones de la válvula aórtica. A las 20 semanas de gestación, esta válvula falló, lo que le causó un deterioro de la función del corazón que ponía en riesgo su vida y la del feto.
La innovadora técnica utilizada en este caso está destinada, especialmente, para personas mayores o deportistas y, desde 2007, se ha aplicado a 137 personas en toda Cataluña
Dado el período de gestación y la voluntad de la paciente, señala la doctora Maria Teresa Subirana, cardióloga de los hospitales del Vall d’Hebron y de Sant Pau, que una operación de cirugía a corazón abierto significaba, casi con toda seguridad, la pérdida del feto.
«Había muchos interrogantes, pero si queríamos salvar al niño, era la mejor vía«, ha asegurado Subirana.
Los doctores han coincidido en que este método, más caro que una operación convencional, se irá imponiendo a medida que se compruebe su efectividad y la duración de las prótesis que se colocan de esta forma -dobladas- ya que, en palabras de el doctor García, jefe de la Unidad de Hemodinámica, «es un mensaje a la comunidad médica de que es una técnica a utilizar«.
La cardióloga Antònia Pijoan ha revelado que el 85 % de las cardiopatías congénitas llegan a la edad adulta y que la mayoría afectan a mujeres en edad de procrear.
Mujer con cardiopatia congénita lleva a término su embarazo tras intervención pionera.