Durante toda su existencia, las personas van afrontando crecimiento, madurez, experiencias, dolor y situaciones adversas, limitaciones externas, etc, que van abriendo y descubriendo las dimensiones personales. El tránsito biográfico de la persona, configura una apertura natural a la felicidad, aún lastrado por circunstancias sociales adversas, e incluso indignas de la humanidad compartida. Y surge, una delgadísima línea de...