El siglo XXI sobrepasa su primer cuarto de siglo y nos ha surtido de un desarrollo extraordinario en las terapias médicas que, como en las enfermedades oncológicas, están consiguiendo sustantivas mejoras en la supervivencia. La investigación en las ciencias biomédicas está de enhorabuena. Simultáneamente no es extraño advertir una reticencia para no aceptar que el valor moral de la dignidad de cada persona es intangible. No en vano,...